Los hallazgos más importantes de la investigación científica del sueño pueden resumirse en nueve puntos clave. Muchas preguntas importantes sobre los sueños permanecen sin respuesta, pero estos nueve hallazgos tienen evidencia empírica fuerte para apoyarlos.

1. El sueño rápido del movimiento ocular (MOR) es un desencadenante del sueño, pero no es idéntico a los sueños. Todos los mamíferos tienen ciclos de sueño en los que sus cerebros pasan por varias etapas de sueño REM y no REM. El sueño parece ocurrir más a menudo, y más intensamente, en el sueño REM, un tiempo en que muchos de los sistemas neuroeléctricos del cerebro han alcanzado niveles máximos de activación, tan altos como los niveles encontrados en la conciencia de vigilia. Sin embargo, los sueños también ocurren fuera del sueño REM, por lo que los dos no son idénticos; el sueño REM no es necesario o suficiente para soñar.

2. REM ayuda al cerebro a crecer. El hecho de que las relaciones de sueño REM están en su punto más alto en la infancia (los recién nacidos pasan hasta el 80% de su sueño REM, mientras que los adultos generalmente tienen 20-25% de su sueño REM) sugiere que el REM, y quizás soñando, juegan un papel en la maduración neural y el desarrollo psicológico.

3. El sueño también ocurre durante las fases de sueño hipnogénico, hipnótico y no REM en la etapa 2. En épocas de transición cuando una persona se está quedando dormida (hipnogogía) o despertando (hipnopómpica), pueden ocurrir varios tipos de experiencias de sueño. Lo mismo es cierto durante el final de un ciclo de sueño nocturno normal, cuando el cerebro de una persona se alterna exclusivamente entre las fases REM y no REM del sueño de etapa 2, con un grado relativamente alto de activación cerebral en todo momento. Los sueños REM y REM etapa 2 son difíciles de distinguir ahora mismo.

Kelly Bulkeley
Fuente: Kelly Bulkeley

4. El perfil neuroanatómico del sueño REM apoya la experiencia de imágenes visuales intensas durante el sueño. Durante el sueño REM, cuando la mayoría de los sueños ocurren, pero no todos, el cerebro humano cambia a un modo diferente de activación regional. Las áreas de la corteza prefrontal involucradas en la atención enfocada y el pensamiento racional se vuelven menos activas, mientras que las áreas del sistema límbico (implicadas en el procesamiento emocional, la memoria y las respuestas instintivas) y el lóbulo occipital (implicadas en la imaginación visual) se vuelven mucho más activas. Esto sugiere que el cerebro humano no sólo es capaz de generar intensas experiencias visionarias en el sueño, sino que está preparado para hacerlo regularmente.

5. Los patrones recurrentes de contenido onírico son a menudo continuos con las preocupaciones, actividades y creencias de las personas en la vida despierta. Esto se conoce como hipótesis de “continuidad” y resalta la consistencia profunda de las formas de pensar, de pensar, de estar despierto y de soñar. Los sueños de la gente tienden a reflejar las personas y las cosas que más les importan en el mundo de vigilia. Una gran cantidad de contenido de sueño involucra a personas, lugares y actividades familiares en la vida de vigilia del individuo. La imaginación soñadora es plenamente capaz de representar escenarios normales y realistas. Esto significa que soñar no es claramente un proceso caracterizado por una incoherencia, irracionalidad o extravagancia total.

6. Las discontinuidades de los sueños, cuando suceden cosas que no corresponden a una preocupación normal de la vida en vigilia, pueden señalar el surgimiento de ideas metafóricas. La investigación sobre los elementos improbables, irreales y extraordinarios del contenido de los sueños ha demostrado que, en un análisis más profundo, este material a menudo tiene una relación figurativa o metafórica con la vida despierta del soñador. Los temas e imágenes metafóricas de los sueños tienen una larga historia en el campo del arte y la creatividad, y la investigación científica actual destaca la naturaleza dinámica e impredecible de los sueños como un generador interminable de novedad conceptual e innovación.

7. El recuerdo de los sueños es variable. La mayoría de la gente recuerda uno o dos sueños por semana, aunque los recuerdos a menudo se desvanecen rápidamente si los sueños no se graban en un diario. En promedio, las personas más jóvenes tienden a recordar más sueños que las personas mayores, y las mujeres tienden a recordar más sueños que los hombres. Incluso las personas que rara vez recuerdan sus sueños pueden recordar uno o dos sueños inusuales en sus vidas, sueños tan intensos y vívidos que no pueden ser olvidados. La memoria de los sueños tiende a responder al interés despertado. Cuantos más personas presten atención a sus sueños, más sueños podrán recordar.

8. Soñar ayuda a la mente a procesar la información de la vida despierta, especialmente las experiencias cargadas emocionalmente. Desde una perspectiva cognitiva y psicológica cognitiva, dormir nos ayuda a procesar situaciones, algo parecido al EMDR.